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miércoles, 15 de marzo de 2017

DIENTES DE LECHES ¿POR QUE CUIDARLOS?

Los dientes de leche son importantes para el desarrollo de los niños.
Los dientes comienzan a formarse en el vientre materno, y suelen aparecer en la boca del bebé a los 6 o 7 meses de edad y el último diente entre los 2 años y medio y 3 años de edad.

Una visita durante el primer año de vida al dentista infantil (odontopediatra) esta indicada para revisisar la boca de los niños.  






Es importante mantenerlos sanos porque, aparte de contribuir con la salud general de nuestros hijos, también cumplen varias funciones, mientras guardan el lugar a los dientes permanentes.



  •  Alimentación: una buena digestión y alimentación, comienza con la masticación; los dientes de leche ayudan al bebé a masticar (triturar) sus alimentos, además de ser un buen ejercicio para fortalecer y ayudar a desarrollar toda la boca. Luego cuando se cambie por la dentadura permanente, continuarán con esta función.
  • Pronunciación: para aprender a hablar correctamente se debe pronunciar bien. Los dientes de leche permiten la coordinación entre la lengua y los labios, para poder tener una buena dicción.
  • Crecimiento óseo: si no tiene dientes de leche, el niño no podrá masticar sus alimentos y el hueso maxilar no se desarrollará ni crecerá (entre los 2 y los 5 años se produce el mayor crecimiento). Los dientes ayudan a mantener una correcta relación entre el maxilar y la mandíbula para que el crecimiento sea armónico.




Por todo esto, si no son cuidados, puede producirse una disminución del crecimiento y desarrollo de los huesos de la cara, desórdenes gastrointestinales, dificultades en la comunicación y el habla, pérdida dentaria prematura con dificultades masticatorias, mal posición dentaria, pérdida de espacio para dientes sucedáneos, pérdida de autoestima y daños a la dentición permanente, además de problemas en la alimentación, malnutrición, procesos dolorosos e infecciosos.


Al cuidar los dientes del niño, los padres contribuyen a la salud general de su pequeño.


Para aprender y asegurarnos de que cuidamos bien los dientes de los niños, debemos de acudir a un dentista infantil (odontopediatra) para que haga la revisiones oportunas al niño y nos indique los mejores cuidados orales. 

miércoles, 11 de febrero de 2015

EL CEPILLADO DENTAL EN NIÑOS

Si desde niños nos enseñan que debemos cepillarnos los dientes tres veces al día, después de cada comida y durante tres minutos nos aseguramos de forma preventiva una mejor higiene oral. Mucha gente ni siquiera realiza el cepillado de forma correcta y por ello insistimos en corregir esa técnica para conseguir una destreza y buenos hábitos bucodentales.

La literatura científica al respecto suele ser más laxa con las frecuencias –los dientes deben cepillarse durante dos minutos y dos veces al día–, pero es más específica en cuanto al momento y la manera en que debemos usar el cepillo. Según reveló un estudio anual sobre Hábitos Bucodentales en niños realizado por la Universidad de Murcia, el 11% de los niños no se cepillan todos los días y sólo el 60% lo hace antes de irse a la cama, el  momento más importante.
Entre los adultos la frecuencia de cepillado es aún menor. Según la encuesta poblacional sobre la salud bocudental en España, realizada por el Consejo de Dentistas de España en 2010, el 12% de los españoles mayores de 14 años no se cepillan los dientes todos los días, y un 2,3% no lo hace nunca.
Nuestra concepción de la salud bucodental, además, suele estar equivocada. Estas son varias recomendaciones sobre el cepillado de dientes que todos deberíamos conocer (y no conocemos).




Recomendaciones para el cepillado. 

1. Los dientes no deben lavarse hasta media hora después de comer
Cepillarse los dientes inmediatamente después de comer es uno de los errores más extendidos. Parece lógico pensar que el mejor momento para lavar la dentadura es después de usarla, pero es una idea equivocada. Si hacemos esto frotaremos el ácido, el mayor enemigo de nuestros dientes, contra éstos, haciendo que su efecto sea más intenso y duradero.
“Cuando comes o bebes algo ácido el pH de tu boca disminuye y tarda un tiempo en volver a la normalidad”, explicó al Wall Street Journal el presidente de la Academia de Dentistas estadounidense Jeffrey Cole. El pH ideal de nuestra boca se sitúa en torno al 7, mientras que un refresco (aunque sea light) puede ser hasta de 2,5, “parecido al del vinagre”.
El ácido desmineraliza y debilita la superficie del diente, lo que nos hace más propensos a la caries. Según demostró un estudio publicado en 2004 en la revista General Dentistry, si nos cepillamos los dientes justo después de comer el proceso se intensifica, pues repartimos el ácido por toda la boca y, además, empujamos éste contra los dientes. Por el contrario, tal como explica Cole, si nos cepillamos después de 30 minutos, “la saliva de nuestra boca hará que disminuya el nivel de acidez sin frotar estas sustancias contra nuestros dientes”.
2. Tras las comidas lo mejor es enjuagarnos la boca con agua (o colutorio)
En vez de lavarnos los dientes, lo mejor que podemos hacer tras una comida es enjuagar la  boca con agua, que hará que los niveles de pH se sitúen dentro de la normalidad. Cole cree que es preferible que tengamos en el trabajo un bote de enjuague bucal antibacteriano que un cepillo. Tras las comidas podemos hacer una limpieza para prevenir que la placa se acidifique, una costumbre mucho más saludable que la de cepillarse después de comer.
3. Debemos barrer los dientes, no fregarlos.
A la hora de lavarnos los dientes nuestro objetivo debe ser eliminar los restos de comida y los microbios, no extenderlos por la boca. La manera correcta de cepillarse los dientes es de arriba a abajo, no de derecha izquierda y si es en círculos mejor, algo que podemos recordar a lso niños es decirles “de rojo a blanco” refiriéndonos a “de encía a diente”  pues de esta forma no corremos el riesgo de llevar la porquería debajo de la encía, lo que genera sarro y gingivitis. Además, no debemos olvidarnos de limpiar los dientes por delante y por detrás, así como los espacios entre estos y la lengua. Es más importante limpiarse bien que estar tres minutos llevando el cepillo de un lado a otro.
4. No abusar de la pasta de dientes
Si usamos demasiada pasta –algo de lo que se encargan los fabricantes de la misma, haciendo tubos con la abertura cada vez más grande– nuestra boca se llena de espuma, provocando una sensación de limpieza que no tiene por qué ser real. Una buena técnica para cepillarnos los dientes correctamente consiste en realizar un primer lavado de estos sin pasta de dientes, lo que nos ayudará a ser más concienzudos en nuestro cepillado, para después volver a hacer un repaso con la pasta.
5. Lavarnos siempre los dientes antes de ir a la cama
Cepillarse los dientes antes de acostarnos es básico para mantener una correcta higiene bucal, pues es el momento del día en el que el lavado es más necesario. Por la noche salivamos menos y las sustancias cariogénicas campan a sus anchas por nuestra dentadura, por ello es imprescindible que las eliminemos por completo antes de ir a la cama. El cepillado nocturno, sin embargo, es el que más veces se obvia, sobre todo entre los niños. Según el estudio sobre Hábitos Bucodentales en niños, tan sólo el 60,6% de los niños se cepilla los dientes antes de irse a la cama, una cifra que resulta extremadamente elevada, máxime teniendo en cuenta que el 66,4% sí se los lava después de comer, al mediodía, cuando resulta menos importante (o, incluso, contraproducente).
6. Mantener un cepillo limpio y seco
Debido a que uno de los propósitos principales de un cepillo de dientes es remover las bacterias de tu boca, es importante que lo mantengas higiénico y libre de bacterias.






·         Lávate las manos antes de manipular el cepillo de dientes. Parece bastante obvio, pero sucede muy a menudo.
·         No pongas varios cepillos juntos, ya que se frotan entre sí y esparcen los gérmenes.
·         Lava tu cepillo de dientes antes y después de cada uso. Ponlo bajo un chorro de agua y frótalo con el dedo pulgar con fuerza. Haz esto durante cinco a diez segundos. Dejarlo secar en un vaso (no necesariamente tienen que llevar el capuchón a no ser que vayamos de viaje y esté metido un neceser.
·         Reemplaza tu cepillo dental cada tres o cuatro meses. Si es eléctrico, sustituye el cabezal cada tres a cuatro meses. Si notas que los extremos de los filamentos del cepillo  están curvados, entonces es hora que reemplaces tu cepillo de dientes.

martes, 16 de diciembre de 2014

SONRIE EN NAVIDAD

5 consejos 

para cuidar los dientes en

¡NAVIDAD!


Es evidente que estas fechas es una de las épocas más especiales del año para los más pequeños (y no tan pequeños también). Los niñ@s viven estos días en sus casas momentos llenos de felicidad y emoción con la llegada de los Reyes Magos, Santa Claus, regalos y celebraciones en familia.  Fiesta y alegría es como definiríamos la Navidad sin embargo también es sinónimo de dulces y azúcar y por ello, hay que aumentar la prevención y el cuidado de sus dientes.

1.Evitar y controlar las ingestas cuantiosas de dulces azucaradosespecialmente aquellos que son pegajosos que pueden traer consigo problemas como la caries.  Incluso los dulces muy duros pueden fracturar algún empaste o borde de los dientes sin olvidar que aquellos portadores de aparatos dentales (ortodoncia) pueden provocar daños o que se despegan por ejemplo los brackets.

2.El Roscón puede traer algún que otra sorpresa… la emoción de más de un@ a la hora de comer un roscón puede causar daño a la hora de morder. Lo mismo pasa a la hora de abrir los regalos al ser un acto que se hace con mucho impetú y furia, algún@ emplea los dientes para arrancar los envoltorios pudiendo también causar algún daño.

3.Las bebidas gaseosas-carbonatas o el exceso de zumos azucarados pueden aumentar la predisposición de contraer caries, sobre todo en los dientes de los niños que son más sensibles. Es importante destacar que existe una correlación entre el consumo de bebidas azucaradas durante la infancia, y el consumo posterior de alimentos con gran contenido en azúcar. El agua y la leche, las bebidas aliadas. Son las mejores opciones para cuidar los dientes de los niños

4.Que las vacaciones no signifiquen que perdamos la rutina de cepillarnos los dientes:
La activa vida de los más pequeños en épocas navideñas puede llegar a alterar la importante rutina del cepillado. Es básico que sean conscientes de ello y que los más mayores les demos ejemplo, informándoles y concienciándoles de la importancia de cepillarse los dientes al menos tres veces al día también en fechas especiales. Es un sencillo hábito que, de forma regular y eficiente, les puede evitar muchos problemas posteriores.

5.¡Sonríe! Este último consejo seguro que es fácil de aplicar, por ello animamos a todos hacerlo, tantos adultos como niños, porque ésta si es una buena costumbre, su efecto positivo causa bienestar y a medida que nos hacemos más mayores se suele perder ésta costumbre, además reír estimula el cerebro haciéndonos más felices y relajados.


Ir hacer la revisión en estas fechas al Odontopediatra puede ser una manera positiva de empezar el año y para seguir luciendo una sonrisa brillante!

domingo, 30 de noviembre de 2014

SEDACIÓN EN ODONTOLOGÍA INFANTIL.

La sedación consciente consiste en una relajación con medicamentos por vía oral o respiratoria, seguido y mantenido por medicación por vía aérea y/o intravenosa. Es muy eficaz en pacientes infantiles que suelen manifestar fobia al dentista con un comportamiento que impide la realización de un tratamiento de forma segura para el paciente debido a su temprana edad. También se puede valorar en los casos pacientes con discapacidades psíquicas o necesidades especiales imposibles de tratar.



C.O.I cuenta con unas con unas instalaciones específicas y equipos de última generación destinados a estos procedimientos como un procedimiento alternativo que reduce los niveles de ansiedad, excitación y lo que es más importante no al dolor. Además de un equipo de profesionales de la salud (anestesistas, enfermera, odontólogos, personal auxiliar…) con una amplia experiencia en estos tratamientos.

Entre las principales ventajas de la sedación consciente a diferencia de una anestesia general cabe destacar:


·         Tranquilidad, seguridad y comodidad durante el tratamiento para el paciente.
·         Es una técnica altamente segura
·         Mejora de las condiciones de trabajo para el equipo odontológico
·         Recuperación rápida


¿Es seguro un tratamiento dental bajo sedación?


Las técnicas empleadas con el equipo de expertos  médicos (Sedatio Office) nos garantizan un alto nivel de seguridad aplicada por un personal sanitario experimentada y cualificada. Ésta ventaja de contar con un Médico Especialista en Anestesiología y Reanimación confiere un plus de seguridad tanto al paciente como al Cirujano oral/ Odontopediatra. Todas las intervenciones realizadas en C.O.I. se llevan a cabo en un quirófano preparado y los equipos motorizados  necesarios ofreciendo la seguridad, comodidad, seriedad y bajo estrictos controles médicos.

¿Qué pasos se deben seguir antes de un tratamiento dental bajo sedación?


Tras una valoración y exploración clínica del paciente se determinarán las necesidades y el tipo de sedación necesaria. Además de realizar una consulta pre-anestésica con una entrevista y encuesta médica realizado por un anestesiólogo especialista para detallar y dar el resto de instrucciones necesarias en cada caso.



viernes, 17 de octubre de 2014

El CHUPETE Y LA BOCA DE LOS NIÑOS.

El hábito del uso de chupete o chuparse el dedo son hábitos de succión no nutritiva,  se definen como la acción que ocurre casi instintivamente desde nacimiento,  por ello en los primeros meses son considerados normales porque se asocian a la necesidad de satisfacción afectiva y de seguridad, pero su mantenimiento en el tiempo o años puede dañar la boca de los pequeños.
La succión debe ser ejercida solo durante un periodo de tiempo determinado y luego extinguirse progresivamente a medida que van apareciendo los primeros dientes. Existen secuelas eminentes tras el uso prolongado (más allá de los 2 años) y se relacionan las malformaciones de la boca y problemas en la posición de los dientes, es decir crecimientos incorrectos de los maxilares, provocando además mordidas cruzadas, abiertas y desvío de piezas dentarias, además de paladares profundos o estrechos, también caben otros factores que pueden ser causas tales como la predisposición genética.





Consejos y recomendaciones:



  •    Elija un chupete acorde a la edad de su hijo, hay variedad de tipos.
  •    No moje el chupete en miel o en líquidos azucarados, ya que estas sustancias criogénicas pueden beneficiar la aparición de caries, desmineralización temprana del esmalte (sobre todo porque estos dientes aun se encuentren formándose y son más susceptibles)
  •    No cuelgue el chupete de la ropa, no es bueno que los niños tengan a su disposición en todo momento además de que genera y puede acumular bacterias, debe mantener el chupete en condiciones de higiene óptimas.
  •    Si se duerme con el chupete puesto, retírelo con suavidad y ciérrale los labios.
  •    Todo niño debe cesar el hábito de succión entre los 18 meses y hasta su 2º cumpleaños como mucho, para evitar que se crea un hábito continuo y poder prevenir los futuros problemas de la boca como las maloclusiones, pronunciación y malposiciones de la lengua. En el caso de ser demasiado tarde y ya hayan causado este tipo de maloclusiones, acuda a su odontopediatra.


Cómo dejar el chupete:

Si cumplidos los dos- tres años el niño no abandona el chupete de día o de noche, puede llegar a deformar la parte de su boca.
La masticación, la pronunciación o la respiración pueden verse afectadas. Pero ese riesgo es mínimo si el niño deja de chupar entre los dos y los tres años pudiéndose llegar a corregir espontáneamente.
Cualquiera que sea el método que usemos para retirar el chupete, hay que premiarle con besos, abrazos y mimos por sus pequeños o grandes logros. Así, a medida que pasen los días y use menos y menos el chupete, llegará el momento en que sólo lo quiera por la noche y, pasado un tiempo, ni eso.
No hay que obsesionarse, ni impacientarse. Se puede probar negociando y haciendo un pacto a cambio. Podemos probar a negociar con el pequeño una posible fecha de abandono: su cumple, las próximas vacaciones, la semana que viene... o intercambiarlo por un regalo que le haga mucha ilusión. Si lo deja debajo de la almohada, al día siguiente se encontrará con un regalito de parte del  Hada de los Chupetes de los niños mayores...






Os dejamos un bonito cuento que os puede ayudar en esta etapa, para ayudar a los peques a retirar el chupete. 

sábado, 13 de septiembre de 2014

VUELTA AL COLE CON UNA SONRISA

Una mala salud oral puede significar un bajo rendimiento a 

nivel escolar


                  


 Empieza el curso, Septiembre es el mes de la vuelta al cole. Toca madrugar, las prisas de la mañana… Sin embargo, este mes es ideal para crear o reforzar hábitos saludables en los más pequeños que, posiblemente, hayamos pasado más por alto durante el verano. Vuelve la normalidad y con ella la tan necesaria rutina que incluye hábitos mucho más saludables y beneficiosos para nuestro organismo.


Cerca de la mitad de los niños en edad escolar tienen caries y esto, según con un estudio la Escuela de Odontología de Ostrow, puede repercutirles en los estudios.  Los niños con mala salud oral tienen un rendimiento académico más bajo.  La mala salud oral no sólo parece estar relacionada con rendimientos bajos, sino que además los problemas dentales también parecen causar más ausencias en la escuela y una mayor pérdida de trabajo para los padres.


Uno de cada tres niños en España se cepilla los dientes menos de dos veces al día. Enseñar a los niños a cepillarse los dientes y conseguir que se convierta en un hábito diario es responsabilidad de los padres, además de que usen un cepillo adecuado y adaptado a ellos para que les resulte fácil y ameno.








CONSEJOS PARA LA VUELTA AL COLE DE SU SONRISA.
1.      Tu hijo debe elegir su propio cepillo y pasta infantil así el será partícipe. Debe ser con cabezal pequeño y  filamentos redondeados. Supervisa que elije el cepillo adecuado.

2.      No olvide renovar el cepillo cada tres ó cuatro meses (uno por cada estación del año), y siempre después de una gripe o un resfriado.

3.      El cepillado manual va ayudar que el niño se habitúe y mejore su destreza de higiene oral, recuérdale que debe cepillarse los dientes al menos dos veces al día (lo ideal es después de cada comida). Repasar que su cepillado sea correcto es una buena construmbre.

4.      la pasta de dientes infantil contiene ingredientes limpiadores más suaves y  la cantidad de flúor adecuada en función de la edad y el tipo de dientes, para evitar la aparición de manchas oscuras en los dientes permanentes. El flúor es una de las mejores maneras para ayudar a prevenir el deterioro de los dientes y la formación de caries. Si encuentras una con un sabor que le guste, será más fácil que quiera cepillarse los dientes.

5.      Una dieta saludable también es un buen aliado para la dentadura de los más pequeños. Incluye pan, verduras y queso. Hay que tener especial cuidado con las meriendas del recreo es conveniente reducir la ingesta de zumos de frutas muy ácidos, yogures bebidos, o alimentos ricos en azucares.  



La vuelta a la rutina es un buen  momento para realizar una revisión por el especialista para comprobar el estado de salud bucal de nuestros hijos y que empiecen el cole lo más sanos posible. Nunca es demasiado pronto para empezar con el cuidado y que más vale prevenir que curar.

martes, 19 de agosto de 2014

¡EL RATONCITO PEREZ YA ESTA AQUÍ!


El recambio dentario es una etapa muy importante para la salud oral de los niños.

Entre los 5 y los 7 años es la edad en la que los dientes de leche comienzan a caerse, suele hacerse en el mismo orden que fueron saliendo los dientes de leche. Empezando por los dientes centrales inferiores. No es recomendable que se fuerce la caída del diente tirando de él, si puede moverse con la lengua o estimular su caída con alimentos duros, (comer fruta a mordiscos, bocadillos…).

A veces puede ocurrir que el diente definitivo salga y aun no se ha caído el diente de leche formando dos hileras si este es el caso de tu hijo, debes acudir  a un dentista para niños (odontologia pediatrica) , que ayudará a que se caiga y así se recoloque en el sitio que debe estar o puede ocurrir lo contrario que el diente de luche se caiga antes de lo previsto y el diente definitivo tarde en erupcionar. También deberás visitar a un dentista infantil si a los 7 años aún no le ha salido ningún diente definitivo.

 No te olvides de pedir cita para las revisiones, en las que el dentista podrá ir vigilando la salida de los dientes definitivos y aconsejar una ortodoncia en caso necesario. En los niños que todavía tienen dientes de leche se pueden poner aparatos que ayuden hacer sitio para sus dientes. Además conviene reforzar os hábitos de higiene oral ya que estos dientes deben durar toda la vida.

Cuando empiezan a salir los dientes definitivos conviene reforzar los hábitos de salud bucal, ya que las piezas nuevas le acompañarán toda la vida. Te recordamos algunas pautas básicas:


  • Recuerda cepillarte los dientes 3 veces al día: después de la  cada comida y sobre todo por las noches.
  • Busca un cepillo de dientes y una pasta adecuados a su edad.
  • En torno a los 6 años podemos empezar a introducir el hábito del enjuague bucal, siempre recordándole que debe escupirlo todo.
  • El hilo dental nos ayudará a eliminar los restos de placa interdental, donde el cepillo de dientes no llega. A partir de los 8años ya podrá empezar a usarlo él solito. ¡Asegúrate de enseñarle una buena técnica!
  • Si tu hijo lleva ortodoncia, la higiene bucal es aún más importante para evitar que se acumulen los restos de comida y placa dental.

jueves, 10 de julio de 2014

ACCIDENTES DENTALES EN VERANO


En verano los accidentes dentales aumentan  ¿Qué hacer si tu hijo se cae y se golpea en los dientes?


llegan las vacaciones de verano para los niños,  el buen tiempo, los juegos y actividades al aire libre. Como consecuencia aumentan en un 30% las probabilidades de sufrir un traumatismo bucodental. En muchos casos son evitables con la prevención adecuada, el uso de protectores bucales para determinados deportes…


Los accidentes más comunes acaban con un golpe-traumatismo en los dientes antero superiores, (incisivos superiores) en los que se pueden ver afectadas las estructuras de soporte del diente lo que provoca movilidad o desplazamiento, las estructuras internas con dolor e infecciones, o los dientes permanentes que están formándose para el recambio dentario. Además las consecuencias de estos percances se agravan si no se recibe una adecuada atención de urgencia, con un seguimiento y tratamiento de un profesional de la odontología familiarizado con este tipo de urgencias.

En caso de accidente con pérdida de un diente:  no conviene lavar ni raspar el diente,  se aconsejable intentar colocar el diente en su sitio si este es ya definitivo o guardar el diente en la boca para que la saliva lo proteja o si no fuera posible, conservar la pieza en un recipiente con leche y acudir inmediatamente a un dentista.
Si se ha roto el diente:  se debe buscar el fragmento y acudir inmediatamente al dentista para que valore los daños. Esto es de particular importancia si parece que el diente está sangrando por la mitad y no solo las encías.

jueves, 16 de enero de 2014

Salud bucal en niños

 de cepillado, limpieza oral y los productos que deben usar de acuerdo a su edad.
       Los dientes son muy importantes para el desarrollo de los nos niños, mantenerlos sanos es importante porque, aparte de contribuir con su salud general, también cumplen varias funciones como ayudarles en la alimentación, pronunciación o guía del crecimiento óseo.

La higiene dental es un hábito que debe iniciarse desde el nacimiento y que perdura toda la vida. Los dientes y encías bien cuidados ayudan a los niños a mantener una buena salud a nivel general y no sólo dental. Cuando los niños presentan caries, infecciones u otro tipo de enfermedad oral, pueden tener repercusiones a todos los niveles, generando deficiencias en la nutrición, desarrollo del lenguaje, dolor y en muchas ocasiones problemas con su autoestima.

A la hora de educar en higiene dental para niños intervienen principalmente tres protagonistas: los padres, el propio niño y el dentista. Los primeros años de vida la higiene oral depende en mayor grado de los padres, que junto con los consejos y ayuda del Odontopediatría deben practicar unos buenos hábitos de higiene, conforme los niños van creciendo crece también su responsabilidad en su propia salud oral, sobre los seis años de edad pueden empezar a cepillarse solos pero siempre se deberá de supervisar por lo menos el cepillado nocturno por uno de los padres.

Parte de la salud Oral de nuestros hijos son las revisiones dentales, se recomienda acudir al Odontopediatra cada 6 meses para prevenir la aparición de caries, realizar limpiezas u otros tratamientos preventivos. El dentista enseñará a los niños y padres las técnicas adecuadas de cepillado, limpieza oral y los productos que deben usar de acuerdo a su edad.