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miércoles, 11 de febrero de 2015

EL CEPILLADO DENTAL EN NIÑOS

Si desde niños nos enseñan que debemos cepillarnos los dientes tres veces al día, después de cada comida y durante tres minutos nos aseguramos de forma preventiva una mejor higiene oral. Mucha gente ni siquiera realiza el cepillado de forma correcta y por ello insistimos en corregir esa técnica para conseguir una destreza y buenos hábitos bucodentales.

La literatura científica al respecto suele ser más laxa con las frecuencias –los dientes deben cepillarse durante dos minutos y dos veces al día–, pero es más específica en cuanto al momento y la manera en que debemos usar el cepillo. Según reveló un estudio anual sobre Hábitos Bucodentales en niños realizado por la Universidad de Murcia, el 11% de los niños no se cepillan todos los días y sólo el 60% lo hace antes de irse a la cama, el  momento más importante.
Entre los adultos la frecuencia de cepillado es aún menor. Según la encuesta poblacional sobre la salud bocudental en España, realizada por el Consejo de Dentistas de España en 2010, el 12% de los españoles mayores de 14 años no se cepillan los dientes todos los días, y un 2,3% no lo hace nunca.
Nuestra concepción de la salud bucodental, además, suele estar equivocada. Estas son varias recomendaciones sobre el cepillado de dientes que todos deberíamos conocer (y no conocemos).




Recomendaciones para el cepillado. 

1. Los dientes no deben lavarse hasta media hora después de comer
Cepillarse los dientes inmediatamente después de comer es uno de los errores más extendidos. Parece lógico pensar que el mejor momento para lavar la dentadura es después de usarla, pero es una idea equivocada. Si hacemos esto frotaremos el ácido, el mayor enemigo de nuestros dientes, contra éstos, haciendo que su efecto sea más intenso y duradero.
“Cuando comes o bebes algo ácido el pH de tu boca disminuye y tarda un tiempo en volver a la normalidad”, explicó al Wall Street Journal el presidente de la Academia de Dentistas estadounidense Jeffrey Cole. El pH ideal de nuestra boca se sitúa en torno al 7, mientras que un refresco (aunque sea light) puede ser hasta de 2,5, “parecido al del vinagre”.
El ácido desmineraliza y debilita la superficie del diente, lo que nos hace más propensos a la caries. Según demostró un estudio publicado en 2004 en la revista General Dentistry, si nos cepillamos los dientes justo después de comer el proceso se intensifica, pues repartimos el ácido por toda la boca y, además, empujamos éste contra los dientes. Por el contrario, tal como explica Cole, si nos cepillamos después de 30 minutos, “la saliva de nuestra boca hará que disminuya el nivel de acidez sin frotar estas sustancias contra nuestros dientes”.
2. Tras las comidas lo mejor es enjuagarnos la boca con agua (o colutorio)
En vez de lavarnos los dientes, lo mejor que podemos hacer tras una comida es enjuagar la  boca con agua, que hará que los niveles de pH se sitúen dentro de la normalidad. Cole cree que es preferible que tengamos en el trabajo un bote de enjuague bucal antibacteriano que un cepillo. Tras las comidas podemos hacer una limpieza para prevenir que la placa se acidifique, una costumbre mucho más saludable que la de cepillarse después de comer.
3. Debemos barrer los dientes, no fregarlos.
A la hora de lavarnos los dientes nuestro objetivo debe ser eliminar los restos de comida y los microbios, no extenderlos por la boca. La manera correcta de cepillarse los dientes es de arriba a abajo, no de derecha izquierda y si es en círculos mejor, algo que podemos recordar a lso niños es decirles “de rojo a blanco” refiriéndonos a “de encía a diente”  pues de esta forma no corremos el riesgo de llevar la porquería debajo de la encía, lo que genera sarro y gingivitis. Además, no debemos olvidarnos de limpiar los dientes por delante y por detrás, así como los espacios entre estos y la lengua. Es más importante limpiarse bien que estar tres minutos llevando el cepillo de un lado a otro.
4. No abusar de la pasta de dientes
Si usamos demasiada pasta –algo de lo que se encargan los fabricantes de la misma, haciendo tubos con la abertura cada vez más grande– nuestra boca se llena de espuma, provocando una sensación de limpieza que no tiene por qué ser real. Una buena técnica para cepillarnos los dientes correctamente consiste en realizar un primer lavado de estos sin pasta de dientes, lo que nos ayudará a ser más concienzudos en nuestro cepillado, para después volver a hacer un repaso con la pasta.
5. Lavarnos siempre los dientes antes de ir a la cama
Cepillarse los dientes antes de acostarnos es básico para mantener una correcta higiene bucal, pues es el momento del día en el que el lavado es más necesario. Por la noche salivamos menos y las sustancias cariogénicas campan a sus anchas por nuestra dentadura, por ello es imprescindible que las eliminemos por completo antes de ir a la cama. El cepillado nocturno, sin embargo, es el que más veces se obvia, sobre todo entre los niños. Según el estudio sobre Hábitos Bucodentales en niños, tan sólo el 60,6% de los niños se cepilla los dientes antes de irse a la cama, una cifra que resulta extremadamente elevada, máxime teniendo en cuenta que el 66,4% sí se los lava después de comer, al mediodía, cuando resulta menos importante (o, incluso, contraproducente).
6. Mantener un cepillo limpio y seco
Debido a que uno de los propósitos principales de un cepillo de dientes es remover las bacterias de tu boca, es importante que lo mantengas higiénico y libre de bacterias.






·         Lávate las manos antes de manipular el cepillo de dientes. Parece bastante obvio, pero sucede muy a menudo.
·         No pongas varios cepillos juntos, ya que se frotan entre sí y esparcen los gérmenes.
·         Lava tu cepillo de dientes antes y después de cada uso. Ponlo bajo un chorro de agua y frótalo con el dedo pulgar con fuerza. Haz esto durante cinco a diez segundos. Dejarlo secar en un vaso (no necesariamente tienen que llevar el capuchón a no ser que vayamos de viaje y esté metido un neceser.
·         Reemplaza tu cepillo dental cada tres o cuatro meses. Si es eléctrico, sustituye el cabezal cada tres a cuatro meses. Si notas que los extremos de los filamentos del cepillo  están curvados, entonces es hora que reemplaces tu cepillo de dientes.

martes, 19 de agosto de 2014

¡EL RATONCITO PEREZ YA ESTA AQUÍ!


El recambio dentario es una etapa muy importante para la salud oral de los niños.

Entre los 5 y los 7 años es la edad en la que los dientes de leche comienzan a caerse, suele hacerse en el mismo orden que fueron saliendo los dientes de leche. Empezando por los dientes centrales inferiores. No es recomendable que se fuerce la caída del diente tirando de él, si puede moverse con la lengua o estimular su caída con alimentos duros, (comer fruta a mordiscos, bocadillos…).

A veces puede ocurrir que el diente definitivo salga y aun no se ha caído el diente de leche formando dos hileras si este es el caso de tu hijo, debes acudir  a un dentista para niños (odontologia pediatrica) , que ayudará a que se caiga y así se recoloque en el sitio que debe estar o puede ocurrir lo contrario que el diente de luche se caiga antes de lo previsto y el diente definitivo tarde en erupcionar. También deberás visitar a un dentista infantil si a los 7 años aún no le ha salido ningún diente definitivo.

 No te olvides de pedir cita para las revisiones, en las que el dentista podrá ir vigilando la salida de los dientes definitivos y aconsejar una ortodoncia en caso necesario. En los niños que todavía tienen dientes de leche se pueden poner aparatos que ayuden hacer sitio para sus dientes. Además conviene reforzar os hábitos de higiene oral ya que estos dientes deben durar toda la vida.

Cuando empiezan a salir los dientes definitivos conviene reforzar los hábitos de salud bucal, ya que las piezas nuevas le acompañarán toda la vida. Te recordamos algunas pautas básicas:


  • Recuerda cepillarte los dientes 3 veces al día: después de la  cada comida y sobre todo por las noches.
  • Busca un cepillo de dientes y una pasta adecuados a su edad.
  • En torno a los 6 años podemos empezar a introducir el hábito del enjuague bucal, siempre recordándole que debe escupirlo todo.
  • El hilo dental nos ayudará a eliminar los restos de placa interdental, donde el cepillo de dientes no llega. A partir de los 8años ya podrá empezar a usarlo él solito. ¡Asegúrate de enseñarle una buena técnica!
  • Si tu hijo lleva ortodoncia, la higiene bucal es aún más importante para evitar que se acumulen los restos de comida y placa dental.

viernes, 1 de agosto de 2014

APP INFANTILES PARA APRENDER A CEPILLARSE LOS DIENTES





La tecnología está presente cada día en nuestras vidas y en la de nuestros pequeños, Nos han facilitado la vida en muchos ámbitos y también puede ayudarnos a que los pequeños de la casa aprendan a tener unos buenos hábitos de higiene oral. 


A veces puede ser difícil inculcar a los niños buenos hábitos pero hacerlo de una forma divertida puede ayudarnos,  por eso os dejamos unas referencias sobre Apps en las que a través de juegos aprenden a cepillarse los dientes y hábitos saludables para su boca



  • Disney Magic timer:

Aplicación con personajes de Disney y Marvel para motivar durante el cepillado dental y mantener el buen hábito. Mientras cronometra el tiempo de cepillado se descubre una imagen de Disney que los niños podrán coleccionar en su perfil, hasta completar un álbum si cepillan los dientes todos los días y así instaurar este buen hábito.  

 

Descarga gratuita en iTunes y Google Play


  • Luca aprende a cepillar:  

 
Esta aplicación ayuda guiar a su hijo/a a través de las rutinas de una buena higiene dental. Los niños pueden aprender junto con Luca Pestañas como él aprende a usar un cepillo de dientes y por qué. La aplicación ofrece funciones de interactividad (tacto, vista, y sonido), sugerencias para los padres, un personaje con quien niños pueden relacionarse.








Disponible para Apple y Android















  •  Tooth defense:
La boca está en peligro, las bacterias la atacan y hay que defender los dientes, para ello las armas son el cepillo de diente, la pasta, el hilo dental…. Que se introduce a través de niveles. Aprenden de una forma divertida los riesgos de no mantener una salud oral adecuada. 



Descarga gratuita Apple





  • Aprender a cepillarse los dientes, Happy touch:  
Con esta aplicación podrán elegur su animal preferido, lo que ha comido hoy y cepíllale los dientes, después es el turno del niño y tiene un cronometro que para que se cepille el tiempo adecuado que se puede ajustar, al final podrás hacerte una foto con tu blanca sonrisa con tu mascota.





Disponible para Apple





  • Evita vs Las Bacterias Bucales:

Aprenderan escuchando o leyendo con esta divertidísima aventura de Evita Percances la importancia de lavarse los dientes después de cada comida. Evita es una niña responsable, aunque algo soñadora que a veces se imagina que ser Súper Evita, una súper heroína como la de sus comics favoritos.

Disponible para Android.





¡¡Hacer que los más pequeños aprendan a lavarse los dientes puede ser divertido!!

lunes, 21 de julio de 2014

HIGIENE ORAL DESDE BEBES

Debemos adaptar la higiene oral a la edad y necesidades de los niños.



v  Bebe Lactante:
La higiene bucal debe iniciarse en los bebes, aún en ausencia de dientes, por medio de la limpieza y masaje de las encías, para instituir en el bebé y sus padres el hábito diario de la limpieza de la boca. Además, el bebé se acostumbrará a la sensación de la boca limpia y a la manipulación de ésta. La higiene se debe realizar con una gasa envuelta en el dedo índice, humedecida con agua hervida fría, como mínimo una vez al día (por las noches).

v  Desde el primer diente hasta los 2 años:
Con la erupción del primer diente, se usará el cepillo y el agua hervida fría para la higiene bucal, la madre puede intercalar entre el uso de la gasa y el cepillo en los primeros meses, existen también unos dediles de silicona con aspecto de cepillo que pueden servir de iniciación, hasta lograr la adaptación. Dentro de este periodo se le debe enseñar al bebé a escupir, preparándolo para que llegado el momento de la inserción de la pasta fluorada no la ingiera. La frecuencia de cepillado será de tres veces al día.

v  Desde los 2 años hasta los 6 años:

La higiene se realizará con cepillo y pasta dental con fluor (500 a 550 ppm.) La frecuencia será de 2 a 3 veces al día con pasta y las veces necesarias solo con cepillo y agua. Se realizaran movimientos circulares sobre todas las superficies de los dientes sin olvidarnos también de cepillar la lengua. El cepillado debe realizarse por parte de los padre aunque podemos dejar un cepillo al niño para que se inicie y juegue con él.
Hay niños que necesitan el uso de seda dental ya que no poseen espacios entre los dientes los diastemas, el uso de la seda será por parte de los padre, es aconsejable que se utilicen dispositivos de seda tensada.

v  Desde los 6 años a 8 años:
Se realizará la higiene bucal con cepillo dental y pasta con fluor (1000 a 1100 ppm)  el niño ya puede cepillarse solo aunque es aconsejable que uno de los cepillados sea supervisado por un adulto principalmente el de la noche. La frecuencia será de 3 veces al día con pasta y las veces necesarias solo con cepillo y agua. Se pueden usar técnicas complementarias como reveladores de placa para que el niño coja un buen hábito de cepillado y aprenda a cepillarse correctamente. A esta edad empiezan a controlar perfectamente el enjuague bucal por lo que se debe de introducir en su higiene bucal la utilización de colutorios de flúor según indicación del Odontopediatra diarios o semanales.

v  De los 9 en adelante
Se recomendará el cepillado con pasta dental fluorada (1450 a 1500 ppm) después de cada comida, mínimo 3 veces al día, complementándolo con enjuagues y el uso de seda dental.



Es importante además una buena higiene oral mantener una pauta de revisiones en el Odontopediatra que le adaptará las medidas de higiene (flúor, colutorios…) a sus necesidades.